1 de octubre de 2014

Desiderata trigésimo octava: Dios

Por eso debes estar en paz con Dios...

¿Por qué el orden del mundo?
¿Por qué son las cosas?
¿Por qué existo?
¿Por qué?

¿Soy un conjunto de circuitos?
¿Una afortunada casualidad?
¿O quizá desgraciada?
¿Por qué?

¿Soy un ser medio divino?
¿Hay algo eterno en mi?
¿Algo que trascienda?
¿Por qué?

¿O se acabó en el nicho?
¿Vivo para no ser?
¿Tiene final?
¿Por qué?

¿Quizá sea un lúcido vaticinio?
¿Una sombra imaginada?
¿Algo que recordaba?
¿Por qué?

Y sigo sin saber por qué todo marcha como debe...

Por eso debo estar en paz con Dios...

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