12 de noviembre de 2016

Un faro para una chica borde

8 de noviembre de 2016

24 de octubre de 2016

Las respuestas están siempre en el siguiente paso

3 de octubre de 2016

Es normal echarse de menos

15 de septiembre de 2016

Mi música

No se cuantas veces habré hablado de música en el blog. En eso, para variar, soy un tío raro. Tengo un oído regulero, que no malo. Toco gaita y flauta dulce, principalmente. Escucho una mezcla entre bandas sonoras de videojuegos, folk, parodias y melodías sueltas de grupos famosos.

Para mi la música, al igual que para tanta otra gente, es una parte indispensable en mi vida. Mi subconsciente me habla a través de canciones que tarareo cuando estoy despistado, indicando así mi estado de ánimo o preocupaciones. Es raro el día que no digite alguna chorrada en mi Hönner de seis euros de cuando iba en la ESO. Y silbo, silbo muchísimo a lo largo del día, y no se me da del todo mal.

Si en la poesía logro reflejar mi cerebro y mi corazón, mi música es más de instinto. Muchas veces toco buscando una sensación, o simplemente agotarme. "O son do ar" me ayuda a relajarme por pura fatiga. El "Title theme" de Ocarina of Time o "Kokiri Forest" son cuando busco algo más de estilo, de elegancia. Y canciones mata-ratos, muchísimas... ¡Si hasta mi proyecto en la carrera tuvo que ver con música...!

Cuando mi papel es de oyente, y no de intérprete, busco melodías que me ayuden a situarme en lo que estoy. En bachillerato, tenía piezas específicas para resolver problemas de matemáticas, por ejemplo. Ahora tengo "canciones de trabajo", que me ayudan a centrarme... Y controlar el tiempo, según el número de veces que le tengo que volver a dar al play.

Por todo esto, admiro profundamente a los músicos que me rodean. Tengo amigos pianistas, guitarristas, cantantes... Conozco muchos gaiteiros, de otra etapa de mi vida. Y en todos ellos he podido ver esa sensación de romper todos tus muros internos, de llorar, de reir, de vivir intensamente... Una sensación que pocas cosas puede producir.

Mi música no es la mejor, ni la más original. No soy yo el mejor músico, ni un crítico con un gusto soberbio. Pero me hace sentirme más vivo, más yo... Y, cuando puedo compartirla con los demás, o cuando ellos se atreven a desnudarse musicalmente ante mi, me hace sentirme más unido a quienes me rodean.

14 de septiembre de 2016

El odio nunca puede ser legítimo, por propia definición

2 de septiembre de 2016

Era tan ancho como un barril de cerveza (o "Agua y aceite")

Si nos miras al espejo,
verás, seguro,
que si quitas el pelo
somos reflejo,
reflejo el otro del uno.

Y hasta ahí la igualdad.

Porque donde yo digo algo
ella dice lo contrario:
coincidir es casualidad.

Donde yo planeo alto,
ella está en el suelo...
Y busca alzar el vuelo
cuando yo he aterrizado.

Ella es de dulce,
yo de salado.

Yo lloro mirando al viento,
triste, teatrero, dramático.
Ella llora riendo,
siempre en lugares cerrados.

Ella se dice insegura crónica
y sarcástica compulsiva.
Con la primera, misma tónica,
pero no envenena mi saliva.

Ambos buenos, según dicen,
¿modelos de referencia? Eso opinan.
Ella es profesora,
lo mío es la ingeniería.

Y por en eso no parecerse
cambio las gafas por lentillas.

A veces nos gusta estar juntos,
pero nadie nos revuelve,
pues intentarlo es imposible:
somos agua y aceite...

Y no me entra en la cabeza,
como siendo hermanos,
yo he escrito este poema
y ella compare un ancho
con el del barril de cerveza...

Y perdóname, hermana,
si sientes que te he engañado,
pero técnicamente he ganado:
el poema tiene tu metáfora :P

26 de agosto de 2016

Ojalá el capítulo de Steven Universe de esta semana esté tan hecho para ti como para mi.

https://www.youtube.com/watch?v=rds7V5Sxu-4


- ¡Estaremos bien! ¿Me oyes?
- ¡No quería lastimarla! ¡Lo siento! ¡No tuve elección!
- ¡Todo está bien!
- ¡No, no lo está!
- ¡Pero está bien pensar en ello!
- Me siento fatal...
- ¡Eso también está bien! ¡No había otra cosa que pudieras haber hecho!
- No quiero sentirme así...
- Tienes que... Tienes que ser sincero sobre lo mal que te sientes, para que puedas seguir adelante.

...

Te echo de menos.

20 de agosto de 2016

Poema del imán

Yo, de hierro.
Tú, de ferrita,
Del alma mía, imán.
Me juntas, me separas...
Siempre marcas el compás.

Me muestro contento.
¿Quién sabrá del doliente
bajo mi yo de hierro?

Tu no, por supuesto.
Atraes a mi la felicidad
con tu sonrisa de ferrita.

Y cuando te vas,
me llevas contigo.
Siempre. Pues eres
del alma mía, imán.

Ya nunca se si estoy,
o si estás tu por mi.
Me das vida, me matas.
Me juntas, me separas.

Y es que a pesar de todo
(del tiempo y la gente,
y de la distancia que nos separa),
por tu presencia permanente
siempre marcas mi compás.

Yo, de hierro.
Tú, de ferrita,
Del alma mía, imán.
Me juntas, me separas...
Siempre marcas el compás.
No me olvido de ti

16 de agosto de 2016

Es curioso lo raro que me resulta sentirme completamente solo

6 de agosto de 2016

Porque te lo debo

Te debo un abrazo.
Te debo un beso.
Te debo un viaje de metro
y volver a Pazo.

Te debo un churrasco.
Te debo un concierto.
Te debo aún ese relato,
no me escaqueo.

Te debía contarte
una vida juntos...
Ahora debo explicarte
por qué ya no la busco...

Y de tanto que te debo
no puedo pagarte...
Se que nada de lo que tengo
puede compensarte.

Si pudiera te daría
estrellas y cielo...
Pero solo con palabrería
no suplo el daño hecho...

Te debo un viaje.
Te debo una sonrisa.
Te debo pensarte cada día
y un baile de traje.

Te debo la bienvenida.
Te debo mil partidas.
Te debo una Galipizza
y otras muchas comidas.

Y perdona si te debo
un novio ilusionado...
Te juro que eso no quise
llevarlo prestado...

Y de tanto que te debo
no puedo pagarte...
Se que nada de lo que tengo
puede compensarte.

Quise esas promesas
tener a buen recaudo...
Ahora solo pienso en cada veintinueve
que te he robado...

Te debo una ducha.
Te debo un "nos vemos".
Te debo juntar nuestro dinero
y compartir una hucha.

Te debo muchas caricias.
Te debo un techo.
Te debo una clase de química
y un amor bien hecho.

Un regalo, una peli y un polvo
a mi cuenta, camarero...
No olvide una mirada a sus ojos
seguida de un te quiero...

Y de tanto que te debo
no puedo pagarte...
Se que nada de lo que tengo
puede compensarte.

Y si las deudas me fías,
ahora si te prometo...
Estaría aquí toda la vida
como amigo sincero...

Porque te lo debo.

25 de julio de 2016

Tu cuento de hadas

Vivo...
Sabiendo que ya ha pasado

Y vivo...
A la sombra de un rechazo

Pero vivo...
Siendo dos mitades
de la misma persona:
la despierta, tu amiga,
la dormida, ¿otra cosa?

Hace ya tanto tiempo
que tras separar el camino
no somos compañeros...

Y me es tan difícil
no intentar nada...
Sabiendo que has sido
mi cuento de hadas...

Sueño...
Que vivimos felices
en algún otro lado

Y sueño...
Que comimos perdices
con el libro cerrado

Pero sueño...
Sueño contigo,
y ya no puedo evitarlo

¡Quiero parar de intentarlo!
Me repito otra vez, que ya no somos nada...
¿Por qué no paro de pensarlo?
Siempre has sido mi cuento de hadas

¡No quiero ser la princesa!
(No me enfadaré si me despiertas de un beso)
Mi vida ya he rehecho...
(Quiero que seas último y primero)

Quiero dejar de buscarte...
Porque al final acabo por encontrarte...
Pero mi decisión ya no es nada...
Quiero que seas mi cuento de hadas

No hay colorín colorado
Mientras lo pienso se que no ha terminado
Esta historia no se ha acabado...
No mientras yo no decida cerrarlo...

And it's so hard to say farewell...
After all, you're my fairytale

27 de mayo de 2016

Desdramatizando

Vale, calma. Tras la anterior entrada, quiero dejar claro que no me voy a cortar las venas, ni nada parecido, ¿vale?

Solo quiero hablar.

¿Con quién?

Con nadie.

¿De quién?

De mi mismo.

¿Por qué?

¡Porque si!. Que la nada me llame egocéntrico, inseguro, dramático o lo que sea. Este es mi blog, y me lo follo cuando quiero.

¿Sabes que? En octubre de 2016 hará 7 años que empece este blog.

7

Putos

Años

Así, a la cara.

Es decir, si lo empecé con 15, eso implica que ahora tengo 22.

He pasado por la mayoría de edad, el carnet de conducir, dos novias, bachillerato, una ingeniería, otra mudanza y cien mil cosas más. De criajo a prototipo de adulto. De estudiante "modelo" a currito. De inseguro a sarcástico. De incapaz social a empático.

De yo a yo.

Si, ahora mismo estoy en un punto muerto de mi vida, por decirlo así. Ya he hecho grandes esfuerzos que se han visto recompensados, ya he celebrado mis victorias, ya he lamido mis heridas y ya he descansado de toda esa locura.

¿Y ahora, qué?

¡No lo se!

¿Importa acaso?

¡¡SI!!

¡¡Y MUCHO!!

Así que me toca descubrirlo. Me toca descubrir qué narices quiero hacer de mi existencia. En que gastar mis aproximadamente 3/4 de tiempo respirando restantes.

Supongo que quiero lo mismo que casi todo el mundo:

Trabajar.

Tener gente que me quiera.

Hobbies.

Retos.

Felicidad.

¡Videojuegos!

...

El caso es que quisiera dejarlo todo registrado aquí, de alguna forma. Este blog me ha acompañado mucho tiempo, y lo tenía un poco de lado...

Pero bueno, por mucho que pase el tiempo, Ismael seguirá siendo Filo...

Y Filo siempre será Ismael.
Muchas veces no se quién soy.

Vale, se que es una afirmación llana y tópica, pero no por ello menos cierta...

No se como explicarlo. Es una sensación de extrañeza al verme reflejado en un espejo y no reconocerme. No por grandes cambios. No por paso del tiempo. Simplemente, un desconcierto momentáneo al ver a un total desconocido donde debería estar yo.

También es una sensación rara al verme en mis recuerdos. Paseo entre las página de este blog y veo reflexiones, alegrías, preocupaciones, pérdidas, triunfos... Muchos me sobrecogen por su validez, y otros tantos que me extrañan en su lejanía.

La gente espera de mi reacciones, fruto de la rutina, que dejo de dar. Olvido mis frases características y mis pequeñas obsesiones, en pos de otras nuevas. Ya hace años que no utilizo "ieso" como muletilla, ni tengo un pequeño mechón de pelo en la nuca al que llamo "coletilla". Ya no soy estudiante. Ya no soy actor. Ya no soy poeta...

¿Ya no soy yo?

Lo peor de no saber quién eres, creo, es saber quien fuiste, supongo

11 de febrero de 2016

Un chapuzón en mis recuerdos antes de irme a dormir