6 de mayo de 2017

No hay culpable

Desde el día que te fuiste
no pude evitar pensar
que contigo te llevaste
tu vida y algo más.

Pero no te culpo, no,
no culpo al que se va.
Culpo a los que se quedan
y no saben donde están.

Te llevaste la alegría
de ese hermoso lugar
que cuidabas cada día
con amor casi paternal.

Pero no te culpo, no,
no culpo al que se ha ido.
Culpo al que quiere ser tú
y no sabe ocupar tu sitio.

Te llevaste la mirada,
(o al menos su luz)
de la persona que te amaba,
de a quien amabas tú...

Pero no te culpo, no,
ni culpo a tu destino.
Culpo a la dependencia
que tenía ella contigo.

Te llevaste los lazos
de los cuales eras nudo,
los que pronto se separaron
cuando quedaste mudo...

Pero no te culpo, no,
los mantuviste unidos.
Culpo a los que no supieron
andar por ese camino

Pero no te culpo, abuelo,
de verdad te lo digo.
La culpa es solo nuestra,
de los que seguimos vivos.

4 de enero de 2017

2016

Ya para empezar, imaginaos como habrá sido el año para que este escribiendo esto en 2017...

Haciendo un repaso rápido, lo primero que pienso es... "Caray, ¿en serio he hecho todo eso en 2016?". Terminé mi carrera, he pasado por 4 trabajos diferentes, estoy en una asociación que he ayudado a impulsar... Estoy buscando asentarme para poder disfrutar de las cosas que he ido ganando, ya que desde hace años no he podido (ni querido, si me apuras) parar a tomar un respiro.

A nivel personal, mi 2016 ha sido un año de reencuentros. La frase que más he dicho es "hoy voy a ver a X, que hacía Y años que no veía". He vuelto a uno de los lugares de mi infancia. Me he encontrado a familiares que creía perdidos. Y en general he podido estar con gente que, por A o por B, hacía mucho que no pasaba por mi vida...

Pero también ha sido un año de despedidas, sin lugar a dudas. Cada cambio de trabajo ha sido un hasta otra. Alguna gente se ha ido a buscar pastos más verdes. Y, sobretodo, he perdido dos relaciones importantes para mi... Una, por una muerte. La otra, por una ruptura. Estas dos últimas cosas me han enseñado lo importante que es que la gente decida dedicarte tiempo... Ya que es nuestro bien más limitado y valioso.

Este 2016 ha sido un año exigente, pero también me ha sabido recompensar. Tenemos deudas pendientes aún, que espero saldar este año, pero en general creo que voy por buen camino...

Escribo esto medio sobado en mi trabajo de la tarde, así que quizá sea un tanto inconexo. Aunque para la gente que lee esto, tampoco es que me preocupe demasiado...

12 de noviembre de 2016

Un faro para una chica borde

8 de noviembre de 2016

24 de octubre de 2016

Las respuestas están siempre en el siguiente paso

3 de octubre de 2016

Es normal echarse de menos

15 de septiembre de 2016

Mi música

No se cuantas veces habré hablado de música en el blog. En eso, para variar, soy un tío raro. Tengo un oído regulero, que no malo. Toco gaita y flauta dulce, principalmente. Escucho una mezcla entre bandas sonoras de videojuegos, folk, parodias y melodías sueltas de grupos famosos.

Para mi la música, al igual que para tanta otra gente, es una parte indispensable en mi vida. Mi subconsciente me habla a través de canciones que tarareo cuando estoy despistado, indicando así mi estado de ánimo o preocupaciones. Es raro el día que no digite alguna chorrada en mi Hönner de seis euros de cuando iba en la ESO. Y silbo, silbo muchísimo a lo largo del día, y no se me da del todo mal.

Si en la poesía logro reflejar mi cerebro y mi corazón, mi música es más de instinto. Muchas veces toco buscando una sensación, o simplemente agotarme. "O son do ar" me ayuda a relajarme por pura fatiga. El "Title theme" de Ocarina of Time o "Kokiri Forest" son cuando busco algo más de estilo, de elegancia. Y canciones mata-ratos, muchísimas... ¡Si hasta mi proyecto en la carrera tuvo que ver con música...!

Cuando mi papel es de oyente, y no de intérprete, busco melodías que me ayuden a situarme en lo que estoy. En bachillerato, tenía piezas específicas para resolver problemas de matemáticas, por ejemplo. Ahora tengo "canciones de trabajo", que me ayudan a centrarme... Y controlar el tiempo, según el número de veces que le tengo que volver a dar al play.

Por todo esto, admiro profundamente a los músicos que me rodean. Tengo amigos pianistas, guitarristas, cantantes... Conozco muchos gaiteiros, de otra etapa de mi vida. Y en todos ellos he podido ver esa sensación de romper todos tus muros internos, de llorar, de reir, de vivir intensamente... Una sensación que pocas cosas puede producir.

Mi música no es la mejor, ni la más original. No soy yo el mejor músico, ni un crítico con un gusto soberbio. Pero me hace sentirme más vivo, más yo... Y, cuando puedo compartirla con los demás, o cuando ellos se atreven a desnudarse musicalmente ante mi, me hace sentirme más unido a quienes me rodean.

14 de septiembre de 2016

El odio nunca puede ser legítimo, por propia definición

2 de septiembre de 2016

Era tan ancho como un barril de cerveza (o "Agua y aceite")

Si nos miras al espejo,
verás, seguro,
que si quitas el pelo
somos reflejo,
reflejo el otro del uno.

Y hasta ahí la igualdad.

Porque donde yo digo algo
ella dice lo contrario:
coincidir es casualidad.

Donde yo planeo alto,
ella está en el suelo...
Y busca alzar el vuelo
cuando yo he aterrizado.

Ella es de dulce,
yo de salado.

Yo lloro mirando al viento,
triste, teatrero, dramático.
Ella llora riendo,
siempre en lugares cerrados.

Ella se dice insegura crónica
y sarcástica compulsiva.
Con la primera, misma tónica,
pero no envenena mi saliva.

Ambos buenos, según dicen,
¿modelos de referencia? Eso opinan.
Ella es profesora,
lo mío es la ingeniería.

Y por en eso no parecerse
cambio las gafas por lentillas.

A veces nos gusta estar juntos,
pero nadie nos revuelve,
pues intentarlo es imposible:
somos agua y aceite...

Y no me entra en la cabeza,
como siendo hermanos,
yo he escrito este poema
y ella compare un ancho
con el del barril de cerveza...

Y perdóname, hermana,
si sientes que te he engañado,
pero técnicamente he ganado:
el poema tiene tu metáfora :P

26 de agosto de 2016

Ojalá el capítulo de Steven Universe de esta semana esté tan hecho para ti como para mi.

https://www.youtube.com/watch?v=rds7V5Sxu-4


- ¡Estaremos bien! ¿Me oyes?
- ¡No quería lastimarla! ¡Lo siento! ¡No tuve elección!
- ¡Todo está bien!
- ¡No, no lo está!
- ¡Pero está bien pensar en ello!
- Me siento fatal...
- ¡Eso también está bien! ¡No había otra cosa que pudieras haber hecho!
- No quiero sentirme así...
- Tienes que... Tienes que ser sincero sobre lo mal que te sientes, para que puedas seguir adelante.

...

Te echo de menos.