Es ciertamente increíble lo que puede cambiar el ánimo de un día para otro. Y más estas edades.
Estos días he tenido picos importantes. Sin embargo, echando media creo que tengo balance positivo. Hay cosas que cuestan hacer y entender, porque sabes que son importantes, pero a veces el detalle más trivial puede sacarte una sonrisa.
Estoy en mi habitación, en ese sillón que durante dos años fue testigo de Filosente. Oigo a mi vecino con canciones de gaita. Escucho los sonidos de la cocina, donde se debe de estar haciendo de comer ahora. Huele a patatas fritas. Mmm...
Es todo tan poco importante, tan habitual, tan común... que es reconfortante. Pequeños detalles, le llaman.
Tengo la firme sensación de que todo va a salir bien, aunque ahora ni ni yo lo sepamos. El tiempo coloca cada cosa en su sitio, y estoy seguro de que el tiempo favorecerá...
12 de octubre de 2011
9 de octubre de 2011
Todos tenemos derecho a cometer errores. Pero tenemos el deber de levantarnos del suelo y ser capaces de seguir adelante.
¿Hasta qué punto el bienestar de los demás debe condicionar el mío? Entre ser yo feliz y que lo sea otra persona... ¿qué debo escoger?
¿Realmente puedo llevar sobre mis hombros ciertas cargas por tener un cuerpo grande y hablar con palabras sacadas de horas leyendo?
¿Hasta qué punto justificar tus actos en pos de Roma?
Pensamientos inconexos recorren mi mente. Todos me intentan llevar en su dirección. Me acercan. Me alejan. Me llenan de amor y odio, de miedo y de valentía, de resolución y de dudas.
Lo único que tengo claro es que tengo derecho a cometer errores. A llorar con la cara descubierta. A ser un poco egoísta...
L Lo siento, pero ahora me toca a mi.
Caen las máscaras.
¿Puedes contemplar directamente al rostro de la Verdad?
¿Hasta qué punto el bienestar de los demás debe condicionar el mío? Entre ser yo feliz y que lo sea otra persona... ¿qué debo escoger?
¿Realmente puedo llevar sobre mis hombros ciertas cargas por tener un cuerpo grande y hablar con palabras sacadas de horas leyendo?
¿Hasta qué punto justificar tus actos en pos de Roma?
Pensamientos inconexos recorren mi mente. Todos me intentan llevar en su dirección. Me acercan. Me alejan. Me llenan de amor y odio, de miedo y de valentía, de resolución y de dudas.
Lo único que tengo claro es que tengo derecho a cometer errores. A llorar con la cara descubierta. A ser un poco egoísta...
L Lo siento, pero ahora me toca a mi.
Caen las máscaras.
¿Puedes contemplar directamente al rostro de la Verdad?
4 de agosto de 2011
Ecos de Tol'Emac
Os presento hoy mi último relato, de inspiración medieval....
Vale, y un poquito romana.
Vale, y un poquito romana.
25 de julio de 2011
Cae Roma
Un desenlace previsible, aunque ciertamente agridulce. Sin embargo, quizá, salvo el esplendor de la ciudad, era el mejor de entre los posibles.
Con esta entrada concluye esta serie de crípticos iniciados tiempo ha por un poema. Quizá sea hora de volver a las rutinas de Filosente.
Con esta entrada concluye esta serie de crípticos iniciados tiempo ha por un poema. Quizá sea hora de volver a las rutinas de Filosente.
14 de julio de 2011
29 de junio de 2011
Encrucijada
Vale, ahora si estoy hecho un lío. ¿Por dónde tiro? Ya lo decía Aristóteles: ni mucho ni poco, la virtud está en el medio. Si quiero mi meta, tengo que hacer malabarismos en una cuerda floja, porque pasarme implica caer a un lado, y quedarme corto derrumbarme por el otro. Perder el tren o directamente destrozar la estación. Y lo peor es la incertidumbre de si podré comprar un nuevo billete por el que ya perdí...
Aunque claro, lo peor es, y sigo con mi metáfora ferroviaria, cuando llegas y ves que te has equivocado con los horarios, y que tu vagón ni siquiera existe... aún. En ese momento solo puedes esperar en la estación a que pase algo (si pasa) o renunciar y dar la vuelta...
En fin, locuras romanas.
Aunque claro, lo peor es, y sigo con mi metáfora ferroviaria, cuando llegas y ves que te has equivocado con los horarios, y que tu vagón ni siquiera existe... aún. En ese momento solo puedes esperar en la estación a que pase algo (si pasa) o renunciar y dar la vuelta...
En fin, locuras romanas.
27 de junio de 2011
Futuro lejano
Últimamente el blog se ha convertido para mi en un refugio más que de pensamientos, de sentimientos. Me gusta verlo como una serie de pistas que, hilvanadas, darían lugar a una imagen de un momento de mi vida. Aunque claro, solo yo conozco todas las claves escondidas en cada entrada...
Nada en este blog está puesto "de casualidad". Quizá alguna entrada humorística, pero ni eso. Todas obedecen a un estado de ánimo, a un acontecimiento o a algo similar.
Esta entrada, titulada "futuro lejano", no rompe este esquema. Y es que he tomado una determinación que me llevará a hacer algo doloroso pero necesario en cuanto acabe este verano... o no. Porque aunque esa decisión es mía, sus consecuencias involucran más cosas, más gente, y de las acciones que no puedo controlar dependerá también mi resolución.
Para ayudar un poco a aquellos que quieran bucear en mis crípticos, os daré una pista. Esta entrada es simplemente un recuerdo, un aviso, una infusión de valentía, puesto que llegará un momento en el que tendré que pasar página con miedo a leer el próximo capítulo...
Nada en este blog está puesto "de casualidad". Quizá alguna entrada humorística, pero ni eso. Todas obedecen a un estado de ánimo, a un acontecimiento o a algo similar.
Esta entrada, titulada "futuro lejano", no rompe este esquema. Y es que he tomado una determinación que me llevará a hacer algo doloroso pero necesario en cuanto acabe este verano... o no. Porque aunque esa decisión es mía, sus consecuencias involucran más cosas, más gente, y de las acciones que no puedo controlar dependerá también mi resolución.
Para ayudar un poco a aquellos que quieran bucear en mis crípticos, os daré una pista. Esta entrada es simplemente un recuerdo, un aviso, una infusión de valentía, puesto que llegará un momento en el que tendré que pasar página con miedo a leer el próximo capítulo...
20 de junio de 2011
Roma | | amoR
Roma | | amoR
Todos los caminos
llevan a Roma,
pero no hay senda
que de Roma me saque.
Hacer el camino al derecho
es fácil, pero hacerlo al revés
se presenta más complicado.
Porque todos los caminos a Roma llevan,
pero ningún camino de Roma me saca.
Salir de Roma es tan complicado
como entrar en tu corazón.
Lo tenía en borrador desde el año de la pera...
Todos los caminos
llevan a Roma,
pero no hay senda
que de Roma me saque.
Hacer el camino al derecho
es fácil, pero hacerlo al revés
se presenta más complicado.
Porque todos los caminos a Roma llevan,
pero ningún camino de Roma me saca.
Salir de Roma es tan complicado
como entrar en tu corazón.
Lo tenía en borrador desde el año de la pera...
16 de junio de 2011
6 de junio de 2011
Sel... PAU
A dos días del examen de Selectividad de la PAU, no puedo evitar estar hecho un amasijo de nervios. Realmente, podría decir que estoy en una situación privilegiada: carrera sin nota de corte, bastantes plazas, media decente en Bachillerato... Total, como llevo diciendo en un intento de autotranquilzarme casi un año, para mi estos examenes son "un trámite necesario".
Sin embargo, tengo miedo a pesar de todo esto. Tengo en relación a este tipo de casos dos grandes defectos que llevo arrastrando toda mi vida:
A) Si quiero alcanzar una meta alta, acabo exigiéndome mucho más de lo que puedo realmente dar.
B) Pero si la meta es razonable/baja, doy muchísimo menos de lo que normalmente podría dar.
Como diría el amigo Aristóteles, soy poco virtuoso tanto por exceso como por defecto.
Pero a lo que quería llegar yo es a una frase que, con alguna variante, es lo que me han venido diciendo amigos/compañeros/padres/profesores y demás seres vivos en general.
Querido yo, te escribo para decirte que...
(En mayúsculas, negrita y letra grande, con subrayado, cursiva y a rojo):
¡JODER, FILO, CÁLMATE, QUE NECESITAS UN PUTO CUATRO DE MEDIA!
En fin, continuaré esto más adelante... si tal.
Sin embargo, tengo miedo a pesar de todo esto. Tengo en relación a este tipo de casos dos grandes defectos que llevo arrastrando toda mi vida:
A) Si quiero alcanzar una meta alta, acabo exigiéndome mucho más de lo que puedo realmente dar.
B) Pero si la meta es razonable/baja, doy muchísimo menos de lo que normalmente podría dar.
Como diría el amigo Aristóteles, soy poco virtuoso tanto por exceso como por defecto.
Pero a lo que quería llegar yo es a una frase que, con alguna variante, es lo que me han venido diciendo amigos/compañeros/padres/profesores y demás seres vivos en general.
Querido yo, te escribo para decirte que...
(En mayúsculas, negrita y letra grande, con subrayado, cursiva y a rojo):
¡JODER, FILO, CÁLMATE, QUE NECESITAS UN PUTO CUATRO DE MEDIA!
En fin, continuaré esto más adelante... si tal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
