Unos cuantos ya me habéis encontrado en arranques de nostalgia... y quería aprovechar para saludaros. Como ya sabéis, yo soy Mastergbdas/Filosente. Dejo los comentarios de esta entrada para que pongáis lo que queráis ^^
P.D: reformularé esta entrada. Estoy algo obnubilado ahora mismo...
5 de mayo de 2013
6 de abril de 2013
Requiem final
Son muñecos sin cabeza
en un macabro guiñol
dónde los títeres pelean
sin conocer su rol...
Donde los puñales vuelan
sin origen ni dirección,
y los dardos envenenados
erraron su situación...
Siento que lo veo atado
en privilegiada localización...
¡Maldito sea el mensajero
que el final destripó!
"Que todos los que abarco,
los que con mis ojos veo yo,
cada uno por su lado
con ayer, pero sin hoy".
¡Maldita sea mi suerte
por el papel que me tocó!
Conocía el argumento
y pequé por omisión...
Falla lo estudiado
si estudio aquello que soy...
Verlo era imposible,
pues yo también fui actor.
Actor y espectador,
personaje poco importante,
narrado en situación
cercanamente distante.
Aquel que más acertó
y cuyos errores fueron más caros...
Aquel que juntó
y que separó al callarlo.
Aquel que pasea
entre las ruinas que quedaron
de un grupo de actores
que ya no hacen más teatro.
en un macabro guiñol
dónde los títeres pelean
sin conocer su rol...
Donde los puñales vuelan
sin origen ni dirección,
y los dardos envenenados
erraron su situación...
Siento que lo veo atado
en privilegiada localización...
¡Maldito sea el mensajero
que el final destripó!
"Que todos los que abarco,
los que con mis ojos veo yo,
cada uno por su lado
con ayer, pero sin hoy".
¡Maldita sea mi suerte
por el papel que me tocó!
Conocía el argumento
y pequé por omisión...
Falla lo estudiado
si estudio aquello que soy...
Verlo era imposible,
pues yo también fui actor.
Actor y espectador,
personaje poco importante,
narrado en situación
cercanamente distante.
Aquel que más acertó
y cuyos errores fueron más caros...
Aquel que juntó
y que separó al callarlo.
Aquel que pasea
entre las ruinas que quedaron
de un grupo de actores
que ya no hacen más teatro.
21 de marzo de 2013
Corrido del día de la poesía
Es curioso que haya un día
dedicado a la poesía...
O no tanto,
pues le da a la vaguería
de mil poetas cansados
fácil rima
para un simple pareado,
o unos versos más torcidos
que un estante de casquería.
No logra impregnar mi vida,
ni alcanza a modificar su senda,
no me aporta mayor alegría
que hoy sea ese curioso día
que han prescrito a la poesía...
Pues la poesía es un juguete
que para niños se leía,
y que para adultos enriquece
si saben leer entre líneas
y buscar en las rupturas
de palabras malheridas
un sentido sinsentido:
lo que el poeta decía...
(O querer decía...)
Que al final la prosa
para decir poca cosa
se queda fría
ante la veleidosa poesía.
Que al final los ensayos
se sienten desmayados
por la gran alegría
de la veleidosa poesía.
Que al final las bromas
decentes o indecorosas
son más sentidas
usando poesía.
Que al final la palabra
descalabra...
Y es que hoy día
hasta yo soy poeta,
hasta mis rimas poesía
dedicado a la poesía...
O no tanto,
pues le da a la vaguería
de mil poetas cansados
fácil rima
para un simple pareado,
o unos versos más torcidos
que un estante de casquería.
No logra impregnar mi vida,
ni alcanza a modificar su senda,
no me aporta mayor alegría
que hoy sea ese curioso día
que han prescrito a la poesía...
Pues la poesía es un juguete
que para niños se leía,
y que para adultos enriquece
si saben leer entre líneas
y buscar en las rupturas
de palabras malheridas
un sentido sinsentido:
lo que el poeta decía...
(O querer decía...)
Que al final la prosa
para decir poca cosa
se queda fría
ante la veleidosa poesía.
Que al final los ensayos
se sienten desmayados
por la gran alegría
de la veleidosa poesía.
Que al final las bromas
decentes o indecorosas
son más sentidas
usando poesía.
Que al final la palabra
descalabra...
Y es que hoy día
hasta yo soy poeta,
hasta mis rimas poesía
20 de marzo de 2013
Le llaman...
Le llaman el bandido,
por su corazón, forajido
de una oscura prisión,
donde perdió el sentido,
y quizá la razón.
Le llaman salteador
de todos los caminos,
ladrón de sentimientos
usurero de cariño,
homicida sin intención.
Le llaman el tahúr,
abogado del diablo,
el que se come la dama
usando solo un peón,
y se ríe de sus gracias.
Le llaman el certero,
pues nunca falló aún,
ni perdió el sombrero
al abrir los mil candados,
considerándose salvador.
Le llaman malhechor
por justicia divina,
por pasar toda su vida
caído en mil agujeros
que él mismo cavó.
Le llaman por su nombre
y se gira, impresionado
de saberse aún hombre,
a pesar de los mil motes
que él mismo se ha dado.
Y le llaman el viento,
pues allí dónde sopla,
solo con su aliento,
las tierras alborota,
contento y descontento.
Así se llama.
por su corazón, forajido
de una oscura prisión,
donde perdió el sentido,
y quizá la razón.
Le llaman salteador
de todos los caminos,
ladrón de sentimientos
usurero de cariño,
homicida sin intención.
Le llaman el tahúr,
abogado del diablo,
el que se come la dama
usando solo un peón,
y se ríe de sus gracias.
Le llaman el certero,
pues nunca falló aún,
ni perdió el sombrero
al abrir los mil candados,
considerándose salvador.
Le llaman malhechor
por justicia divina,
por pasar toda su vida
caído en mil agujeros
que él mismo cavó.
Le llaman por su nombre
y se gira, impresionado
de saberse aún hombre,
a pesar de los mil motes
que él mismo se ha dado.
Y le llaman el viento,
pues allí dónde sopla,
solo con su aliento,
las tierras alborota,
contento y descontento.
Así se llama.
6 de marzo de 2013
13 de febrero de 2013
- Uno... Dos... Uno, dos tres... Uno... Dos...
- ¡Eh! ¿Qué haces? ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!
- Uno... Dos...
- ¡No, no, no! ¡Es...!
- ¡Esto no es una marcha, coñe!
Cada uno tiene su ritmo. Parecido, igual o radicalmente opuesto al de al lado. ¿Acaso importa eso? Para nada... Es fácil seguir un ritmo si se tiene sentido musical. Es igualmente fácil adaptar tu ritmo al de la persona que tienes al lado si posees la empatía suficiente...
Pero claro, si tu bailas a tu ritmo, y el otro al suyo... Si compartís pista, lo más seguro es que choquéis. ¿De verdad le vas a echar la culpa al otro por no ir en tus zapatos?
- ¡Eh! ¿Qué haces? ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!
- Uno... Dos...
- ¡No, no, no! ¡Es...!
- ¡Esto no es una marcha, coñe!
Cada uno tiene su ritmo. Parecido, igual o radicalmente opuesto al de al lado. ¿Acaso importa eso? Para nada... Es fácil seguir un ritmo si se tiene sentido musical. Es igualmente fácil adaptar tu ritmo al de la persona que tienes al lado si posees la empatía suficiente...
Pero claro, si tu bailas a tu ritmo, y el otro al suyo... Si compartís pista, lo más seguro es que choquéis. ¿De verdad le vas a echar la culpa al otro por no ir en tus zapatos?
Somos como la superficie del agua...
Somos como la superficie del agua, pues los cambios nos perturban. Formamos ondas circulas alrededor de las piedras que nos tiran, maximizando su impacto. En un abrir y cerrar de ojos, cuando un elemento externo nos toca, puede alborotar toda la superficie...
Muchas piedras...
Muchas piedras han tocado mi alma. Pequeñas, insignificantes. Pero soy líquido... La calma rectitud de mi superficie se ha roto en mil y una pequeñas olas. Caos, confusión... Aparentemente, una vez más, David venció a Goliat...
Y de repente...
Y de repente vuelvo a ser yo mismo. Porque la superficie del agua acaba encontrando el equilibrio... Aunque a veces parezca imposible. Siempre vuelve a su punto de partida...
¿A dónde voy?
¿Quién soy?
¿De dónde soy?
¿Sabes? No es hora ni día para planteármelo... Lo jodido de los problemas es que no existan y, por buscarlos, los encuentres.
Somos como la superficie del agua, pues los cambios nos perturban. Formamos ondas circulas alrededor de las piedras que nos tiran, maximizando su impacto. En un abrir y cerrar de ojos, cuando un elemento externo nos toca, puede alborotar toda la superficie...
Muchas piedras...
Muchas piedras han tocado mi alma. Pequeñas, insignificantes. Pero soy líquido... La calma rectitud de mi superficie se ha roto en mil y una pequeñas olas. Caos, confusión... Aparentemente, una vez más, David venció a Goliat...
Y de repente...
Y de repente vuelvo a ser yo mismo. Porque la superficie del agua acaba encontrando el equilibrio... Aunque a veces parezca imposible. Siempre vuelve a su punto de partida...
¿A dónde voy?
¿Quién soy?
¿De dónde soy?
¿Sabes? No es hora ni día para planteármelo... Lo jodido de los problemas es que no existan y, por buscarlos, los encuentres.
22 de enero de 2013
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