31 de agosto de 2017

Desiderata cuadragésima tercera: ¡Paz, por favor!

Conserva la paz de tu alma...

Todo mi cuerpo está en tensión,
en espera de una señal.
No cejo de mirar el reloj por
si ha llegando el momento,
incluso cuando se que no es hoy.
¿O quizá pasará, al final?
No tengo suficiente información.

Rodeado por el ruido.
Un decibelio me separa de la locura.
Incluso el más mínimo quejido
derivará en un tenso gañido.
O quizá consumirá mi escasa cordura...

Entre gente entregada al estrés
solo trato de no unirme a la marabunta.
Todos entregados a sus errores
rezuman mal rollo a cada disputa.
Entre todos estos clichés
Solo puedo pensar...

¡Boberías! ¡Basta!
¿A que aspiramos viviendo así?
¿Sabéis el tiempo que perdemos
tratando de arreglar los entuertos
a los que la mala actitud dio nacimiento?

Ya lo he dicho.
Aaarrrghh...

Luchar por no perder la calma...

Y conservar la paz de mi alma...

23 de agosto de 2017

“Amamos lo que amamos. La razón no entra en juego. En muchos aspectos, el amor más insensato es el amor más verdadero. Cualquiera puede amar algo por algún motivo. Eso es tan fácil como meterse un penique en el bolsillo. Pero amar algo a pesar de algo es otra cosa. Conocer los defectos y amarlos también. Eso es inusual, puro y perfecto.”


― El Temor de un hombre sabio (pag.73) - Patrick Rothfuss

15 de agosto de 2017

Desiderata cuadragésimo segunda: Fiesta nocturna

En la bulliciosa confusión de la vida...

Me estiro en un sillón
de una casa conocida.
Jolgorio a mi alrededor.
La fiesta aún no termina.

Tiene cada habitación
un ambiente diferente.
No todos de mi devoción,
pero la gente se divierte.

Los recorro, y me uno
a lo que hacen los presentes.
Pasamos este tiempo juntos
mientras las horas crecen.

Para cuando haya salido el sol,
recogerán los supervivientes.
Alguno, en medio del sopor,
van diciendo cosas incoherentes.

Y cuando vuelvo a mi casa
(más dormido que consciente)
sonrío. Ha sido divertido.
¿Dónde y cuando la siguiente?

Pues una de mis aspiraciones es vivir estas alegrías.

En la bulliciosa confusión de mi vida.

29 de julio de 2017

Desiderata cuadragésimo primera: objetivos

Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones...

Quiero dedicar mi vida laboral
a ser desarrollador de videojuegos,
ser arquitecto de mundos de ensueño
que acojan a mayores y jovenzuelos
y me permita ganarme un jornal.

Quiero dedicar mi vida personal
a aquellas personas que quiero:
familia, amigos, amantes. Todos ellos,
los que me llevan de mi mundo al real.

Quiero dedicar mi tiempo libre
a todo el resto de cosas
que este blog describe.

Oh, y ser feliz...
(El orden fue un desliz...)

Y a esto me ocupo y mantengo.

Y si Él no lo aprueba, no busco que me perdone...

Mi vida son estos trabajos, sueños y aspiraciones

27 de julio de 2017

https://www.dailydot.com/parsec/steven-universe-fanartist-bullied-controversy/

Si ya la noticia en si es preocupante, estos dos párrafos me aterran:
The Steven Universe and related tags on Tumblr have been overflowing with similar outrage, backlash to the sentiment that harassment and bullying are somehow justified when they’re in the name of progressive ideals.

On the other side of the issue, plenty of people have insisted that it’s more important to continue calling out what they see as problematic behavior—even if that extends to the kind of social ostracism that led to all this to begin with. “Me not being a pushover for oppression makes ME toxic??” wrote one user. “Fuck that.”
Ojalá nunca una idea me haga perder mi (actualmente) único norte: respetar a todas las personas.

Si, a todas.

22 de julio de 2017

Sé que existes, que estás ahí fuera y que algún día te conoceré

17 de julio de 2017

Desiderata cuadragésima: ¿Qué es Dios?

Cualquiera que sea tu idea de Él

Fui ferviente seguidor
de una fe para mi vacía
y cuando así lo denoté
tuve que abandonar esa vía.

Y al final el agnosticismo
me priva del consuelo
de que, por favoritismo
un Dios me hará eterno.

Tengo miedo a la muerte.
Su idea me produce un terror
que paraliza mis sentidos:
no quiero dejar de ser yo...

Pero también abre mi mente
y pone mis pies en el suelo.
Quizá así haga evidente
el camino hacia el "cielo".

No lo afirmo, 
no lo niego.
No lo busco,
¿no lo espero...?

No se si creo,
pero tampoco dejo de creer...

Y así soy capaz de estar en paz con Dios,

Y busco descubrir cual es mi idea de Él.

¿Quién seré, seré? (IV parte)

Ya estamos otra vez... Después de seguir la cadena de presentaciones que he hecho en este blog en los últimos ocho años, siento otra vez la necesidad de redefinir como me veo por escrito.

¿Quién soy? Ismael/Filo, 23 años, graduado en ingeniería informática y camino de desarrollador de videojuegos. Congruente con lo que escribí otros años, pero con algo de tiempo para crecer, ¿no?

Me considero inteligente, empático, soñador y dramático-romántico. También egocéntrico, orgulloso, cabezota y demasiado autoexigente. En balance, creo que tengo buen fondo.

Cuando empecé a escribir mi blog, era poco más que un prepúber... Y ahora soy un "joven adulto". Ya no hablo de estudios, sino de trabajos, y por fin puedo contar en años mis estancias en un lugar, o la duración de mis amistades...

El tiempo pasa, y nos cambia a todos. No soy una excepción. Sin embargo, no puedo evitar una sonrisilla al ver en mis anteriores entradas que ciertas cosas permanecen. Relaciones, gustos, formas de ver la vida...

Si en algo he madurado, creo, últimamente, es en apreciar dos cosas: la importancia de las personas y las sorpresas que da la vida. Mi blog ha demostrado ser bueno gestionando ambas... Y me gustaría que así siguiera siendo. Por eso, una vez más, si quieres contactar conmigo, aquí tienes mi correo: filosente@outlook.com. Como ya he escrito alguna vez, prometo responder, ¡y eso es una amenaza!

Te invito a darte una vuelta por aquí, ya que creo que casi una década de dejarme llevar es mejor forma de presentarme que estas líneas, pero en resumen...

¡Encantado de conocerte!


4 de julio de 2017

Después del día de ayer, recordatorio a mi mismo: nos gusta el teatro. Nos encanta. Nos hace sentir VIVOS. Y más si podemos compartirlo