Atrapado entre corrientes difusas,
arrastrado en toda dirección y sentido,
mientras gritas con los ojos cerrados
y te revuelves en tu cárcel confundido.
Te preguntas el por qué.
"¿Que he hecho yo de malo?"
Y tu ira es el silencio,
pues nadie te responde.
Pues no hay respuesta a tu pregunta.
¿Ha sido algo que has hecho?
¿Ha sido algo que dejaste de hacer?
¿Ha sido un pecado de otra vida
que se viene a cobrar su precio?
No hay explicación. Lo siento.
A veces simplemente es así.
El justo derrotado en el suelo,
y el tirano, disfrutando sin fin.
Te ves menos tú por ello.
Y más despreciable.
Y más patético.
Y peor.
¿Pero sabes?
Caer no es perder,
si es para jugar de nuevo.
Y mejoras.
Y te levantas.
Y reclamas tu sitio.
Y la vida te abre paso otra vez.
Y, sin motivo, todo se vuelve fácil.
Caen de repente las máscaras.
Las tira tu fuego, tu ardiente fuego,
el fuego puro de tu mirada.
¿Ha sido por algo que has hecho?
¿Por un vaivén de la suerte?
¿Por un truco maestro?
¿Por impulso de la gente?
¡Sólo tú sabes la respuesta!
Pues tú venciste a la tempestad,
acabaste con el torbellino.
Con una mirada. Una sonrisa.
Una palabra. Pues era tu destino.
4 de julio de 2012
3 de julio de 2012
¡Fins aviat!
Conozco tanto ese marco... él al principio del camino, al atardecer. La gente a su alrededor, despidiéndole. Lágrimas, bromas, sonrisas, abrazos, adioses, hasta luegos... nada destaca. Es una escena en la cual he sido el protagonista tantísimas veces que podría describirla hasta con olores sin necesidad de revivirla más que unos segundos en mis recuerdos...
No así hoy... porque hoy yo soy el que se queda.
Te veo irte, con los ojos cargados de decepciones, tristezas, ira... te veo irte no se si por querencia o necesidad. Te veo cansado de luchar, frustrado de no progresar, entristecido porque, según tú, todo ha salido mal, todo te sale mal...
Podría pedirte que te quedaras, y seguramente encontraría una forma de convencerte. Hace relativamente poco que has entrado en mi vida, pero eres ya una parte importante de ella, así que, como sé que sabes, no me hace demasiada gracia dejarte ir sin más. Pero tú me has prometido un hasta luego, y confío en ti. Ante todo, confío en ti.
No voy a hacer más drama del que ya estoy haciendo. Te miraré a los ojos, como siempre, y te diré un "hasta pronto" demasiado solemne. Mi estilo, ya sabes. Y cuando vuelvas, me darás un abrazo, y te dejaré cobrar esa pequeña deuda que tenemos pendiente...
Sales en dirección al sol. Tu sombra se alarga tanto que casi me toca, como queriendo despedirse por última vez hasta que su dueño esté preparado para volver. Cuando vuelvas, seguramente ella será la última en saludar, por detrás de ti, tu nueva mirada y tu futura sonrisa.
No así hoy... porque hoy yo soy el que se queda.
Te veo irte, con los ojos cargados de decepciones, tristezas, ira... te veo irte no se si por querencia o necesidad. Te veo cansado de luchar, frustrado de no progresar, entristecido porque, según tú, todo ha salido mal, todo te sale mal...
Podría pedirte que te quedaras, y seguramente encontraría una forma de convencerte. Hace relativamente poco que has entrado en mi vida, pero eres ya una parte importante de ella, así que, como sé que sabes, no me hace demasiada gracia dejarte ir sin más. Pero tú me has prometido un hasta luego, y confío en ti. Ante todo, confío en ti.
No voy a hacer más drama del que ya estoy haciendo. Te miraré a los ojos, como siempre, y te diré un "hasta pronto" demasiado solemne. Mi estilo, ya sabes. Y cuando vuelvas, me darás un abrazo, y te dejaré cobrar esa pequeña deuda que tenemos pendiente...
Sales en dirección al sol. Tu sombra se alarga tanto que casi me toca, como queriendo despedirse por última vez hasta que su dueño esté preparado para volver. Cuando vuelvas, seguramente ella será la última en saludar, por detrás de ti, tu nueva mirada y tu futura sonrisa.
1 de julio de 2012
No soy un héroe
No soy un héroe. Me ha costado darme cuenta, y he hecho muchas estupideces por ello. Es irónico que me haya tenido que dar cuenta cuando los caballeros, los leprosos y los cortejos de damas estaban poblando todas las calles de mi entorno. Pero es así. Y lo vengo a decir hoy alto y claro.
NO SOY UN HÉROE
...aunque me veas caminar con pasos decididos y la vista recta e inamovible.
...aunque veas que quiero salvar a todas las doncellas y ayudar a todos los caballeros.
...aunque quiera deshacer todos los entuertos y remendar todos los malentendidos.
...aunque a veces actúe como tal.
...aunque tú, que crees conocerme, me veas como tal.
¡NO SOY UN HÉROE!
Es por eso que he decidido decirlo alto y claro, a mi y a todos. No soy un maldito héroe. No tengo la solución, la panacea, la argamasa, la herramienta, la sal ni ninguna metáfora de esas absurdas. Soy una persona, como otra cualquiera, que se preocupa por sus amigos. Una persona que se agobia, que falla, que malinterpreta, que se equivoca. ¡No un maldito héroe, joder!
Ni es mi casa gloriosa, ni tengo un don que pueda servir para salvar todas las vidas, ni un arma encantada, ni una frase de trovador para cada situación. Ni tan siquiera mi inflado ego puede cubrir eso. Porque no es así. Porque ni aunque a veces quiera ir de tal...
En el fondo se que la culpa es mía. ¿Cómo no te van a atropellar si te las das de guardia de tráfico, eh? ¿Cómo no te van a llover los espadazos si te pones tú entre ellos, queriendo pararlos con los dientes? Porque si fuera un verdadero héroe, lucharía mis justas, pelearía por mi princesa y viviría por mi vida. Y además aún habría un bardo con las narices suficientes como para cantar mis glorias, ¡cuando lo único que habría hecho sería mirar por MI!
Mírame a los ojos.
No
soy
un
héroe.
Y por HOY no hay más que hablar.
27 de junio de 2012
Filosofía de la ducha
Suena el despertador y me levanto. Bostezó. Agarro una toalla y más dormido que despierto me voy a duchar...
El agua refresca mis miembros. Los desentumece. Mi cuerpo empieza a decir ese "hola, mundo" que se le resistía segundos ha. Me siento relajado, quizá debido a la neblina que aún cubre mis recuerdos, mis angustias. Pero la corriente de agua, cálida y constante, empieza a llevarse todas las brumas...
Me acabo de fijar en algo... un pequeño chorro de agua se ha desviado de la ducha, y ha ido a parar a mi ojo derecho. Por entre las pestañas se esparcen gotas que caen... Parecen lágrimas...
Lágrimas falsas... Sonrío de forma irónica. Lágrimas falsas. A veces son las únicas que se pueden llorar. Porque hay veces que las lágrimas de verdad están vetadas, totalmente prohibidas. Hay veces que el agua de las lágrimas debe dártela una fuente alternativa, que las emociones que lloran deben de ser creadas por los clichés de siempre, que en vez de resbalar por tu mejilla deben saltar al vacío desde tus pestañas...
Porque hay lágrimas que no deben de ser lloradas. Porque nadie entenderá por qué las lloras. Ni tú. Ni la persona por la cual caen... Porque hay lágrimas que tienen que ser falsas...
Cierro el grifo. Seco las lágrimas que cubren mi cuerpo. Las penas artificiales se van con ellas. A veces me gusta pensar que parte de las de verdad también. Pensar que esta toalla tiene algún tipo de magia que seca las emociones...
Me siento, ya seco. Me pongo en mi postura de pensar. Codos sobre las rodillas, inclinado en un ángulo casi doloroso, con el torso totalmente recargado en mis brazos, con ambas manos en las mejillas. Me dejo llevar por mis pensamientos. Me voy lejos, muy lejos de mi cuerpo...
¿Qué he hecho mal? ¿Qué he hecho bien? ¿Qué me hizo feliz? ¿Qué me hizo llorar? ¿Qué pasó?
Abro los ojos. Al final todo se reduce a un nombre, un maldito nombre. Como siempre. No siempre ha sido ese nombre, pero siempre es uno, único, inconfundible. Que hace que me tiemble el corazón por un instante. Que me acompaña de la mano hasta que él y yo estamos listos para soltarnos, e ir cada cual a nuestro lugar...
Me visto rápidamente. Recojo un poco. Y durante una fracción de segundo, el tiempo que lleva agarrar la manilla de la puerta para salir del baño, tengo mis dos últimas certezas...
La primera, que no se que me espera más allá de ese gesto que me sacará de esta sala.
La segunda, que espere lo que me espere, no estará marcado por las lágrimas falsas que aquí abandono.
Salgo. Ha pasado una hora. Debo apurar, o una vez más llegaré tarde.
El agua refresca mis miembros. Los desentumece. Mi cuerpo empieza a decir ese "hola, mundo" que se le resistía segundos ha. Me siento relajado, quizá debido a la neblina que aún cubre mis recuerdos, mis angustias. Pero la corriente de agua, cálida y constante, empieza a llevarse todas las brumas...
Me acabo de fijar en algo... un pequeño chorro de agua se ha desviado de la ducha, y ha ido a parar a mi ojo derecho. Por entre las pestañas se esparcen gotas que caen... Parecen lágrimas...
Lágrimas falsas... Sonrío de forma irónica. Lágrimas falsas. A veces son las únicas que se pueden llorar. Porque hay veces que las lágrimas de verdad están vetadas, totalmente prohibidas. Hay veces que el agua de las lágrimas debe dártela una fuente alternativa, que las emociones que lloran deben de ser creadas por los clichés de siempre, que en vez de resbalar por tu mejilla deben saltar al vacío desde tus pestañas...
Porque hay lágrimas que no deben de ser lloradas. Porque nadie entenderá por qué las lloras. Ni tú. Ni la persona por la cual caen... Porque hay lágrimas que tienen que ser falsas...
Cierro el grifo. Seco las lágrimas que cubren mi cuerpo. Las penas artificiales se van con ellas. A veces me gusta pensar que parte de las de verdad también. Pensar que esta toalla tiene algún tipo de magia que seca las emociones...
Me siento, ya seco. Me pongo en mi postura de pensar. Codos sobre las rodillas, inclinado en un ángulo casi doloroso, con el torso totalmente recargado en mis brazos, con ambas manos en las mejillas. Me dejo llevar por mis pensamientos. Me voy lejos, muy lejos de mi cuerpo...
¿Qué he hecho mal? ¿Qué he hecho bien? ¿Qué me hizo feliz? ¿Qué me hizo llorar? ¿Qué pasó?
Abro los ojos. Al final todo se reduce a un nombre, un maldito nombre. Como siempre. No siempre ha sido ese nombre, pero siempre es uno, único, inconfundible. Que hace que me tiemble el corazón por un instante. Que me acompaña de la mano hasta que él y yo estamos listos para soltarnos, e ir cada cual a nuestro lugar...
Me visto rápidamente. Recojo un poco. Y durante una fracción de segundo, el tiempo que lleva agarrar la manilla de la puerta para salir del baño, tengo mis dos últimas certezas...
La primera, que no se que me espera más allá de ese gesto que me sacará de esta sala.
La segunda, que espere lo que me espere, no estará marcado por las lágrimas falsas que aquí abandono.
Salgo. Ha pasado una hora. Debo apurar, o una vez más llegaré tarde.
16 de junio de 2012
φαντασία V - Vida
Di hola y adios.
Y coge tu abrigo:
esta noche
prohibimos fracasar.
Aprendamos a soñar,
aprendamos a bailar,
aprendamos a gritar
a los que no gritan.
Aprendamos a cantar,
aprendamos a saltar,
aprendamos a estar
cara a los que juzgan.
Te propongo un juego:
vamos a vivir
al borde del sentir
con hoy en la sangre.
Te propongo un juego:
dejemos de ser niños;
grabar en nuestros sentidos
una nueva moralidad.
Vivir es disfrutar
soñar es añorar
bailar es expresar
lo que no llegas a gritar.
Cantar es declamar
a saltos tus estados
sin tenerlos que juzgar.
Porque hoy vamos a jugar
a ser niños grandes,
hombres niños,
capaces de soñar con corbata
y trajearse para rodar.
Porque hoy vamos a vivir
sin dejar de sentir
que la vida que ha pasado
pasó, y aún está.
Sin más.
Con fragmentos de una canción...
Y coge tu abrigo:
esta noche
prohibimos fracasar.
Aprendamos a soñar,
aprendamos a bailar,
aprendamos a gritar
a los que no gritan.
Aprendamos a cantar,
aprendamos a saltar,
aprendamos a estar
cara a los que juzgan.
Te propongo un juego:
vamos a vivir
al borde del sentir
con hoy en la sangre.
Te propongo un juego:
dejemos de ser niños;
grabar en nuestros sentidos
una nueva moralidad.
Vivir es disfrutar
soñar es añorar
bailar es expresar
lo que no llegas a gritar.
Cantar es declamar
a saltos tus estados
sin tenerlos que juzgar.
Porque hoy vamos a jugar
a ser niños grandes,
hombres niños,
capaces de soñar con corbata
y trajearse para rodar.
Porque hoy vamos a vivir
sin dejar de sentir
que la vida que ha pasado
pasó, y aún está.
Sin más.
Con fragmentos de una canción...
φαντασία IV - Descreimiento
Corrientes de agua que van
entre un pasado pasado
y un futuro inexistente.
No me convence.
Entre la gente
los días son noches
hipocresías frente a frente.
No me convence.
Una gota colma el vaso
que rebasó hace siglos
las profundidades de mi mente.
No me convence.
No se si me ves
del todo capaz.
¿Si dices "ven", vendrá?
No me convence...
Con fragmentos de una canción...
entre un pasado pasado
y un futuro inexistente.
No me convence.
Entre la gente
los días son noches
hipocresías frente a frente.
No me convence.
Una gota colma el vaso
que rebasó hace siglos
las profundidades de mi mente.
No me convence.
No se si me ves
del todo capaz.
¿Si dices "ven", vendrá?
No me convence...
Con fragmentos de una canción...
φαντασία III - Orgullo
Fue infinito... y tan oscuro...
una trampa en mi senda.
Fui necio... y tan estúpido...
he acabado ya las vendas.
Envidio a la humanidad...
capaz de verse en si misma
como una realización concreta
aunque sea tan efímera...
Sigue su pasión por los aires...
hoy es un crepúsculo de dioses
que demuestran ser más humanos
que muchos de sus creados...
Sigo mis huellas pasadas.
Vanidad de vanidades.
Una tirada constante
que muere hoy de repente.
Voy a mi obsesión...
Fallaré...
Esta es mi lección,
esta vez...
Con fragmentos de una canción...
una trampa en mi senda.
Fui necio... y tan estúpido...
he acabado ya las vendas.
Envidio a la humanidad...
capaz de verse en si misma
como una realización concreta
aunque sea tan efímera...
Sigue su pasión por los aires...
hoy es un crepúsculo de dioses
que demuestran ser más humanos
que muchos de sus creados...
Sigo mis huellas pasadas.
Vanidad de vanidades.
Una tirada constante
que muere hoy de repente.
Voy a mi obsesión...
Fallaré...
Esta es mi lección,
esta vez...
Con fragmentos de una canción...
φαντασία II - YosoY
Aquel billete en mi bolsillo,
un ticket de ida a mi destino,
escoger tu y yo, o la nada,
escoger mi vida o un sin vivir.
Llegué al mundo como soy,
un ser en continua escapada,
incapaz de sobrevivir
sin una huida en el camino.
No me gusta ser un blanco fácil,
y mi vida es un contenido incierto,
no veo al mundo como es
pues no puedo ser sin ser.
Con fragmentos de una canción...
un ticket de ida a mi destino,
escoger tu y yo, o la nada,
escoger mi vida o un sin vivir.
Llegué al mundo como soy,
un ser en continua escapada,
incapaz de sobrevivir
sin una huida en el camino.
No me gusta ser un blanco fácil,
y mi vida es un contenido incierto,
no veo al mundo como es
pues no puedo ser sin ser.
Con fragmentos de una canción...
φαντασία I - Rincón
Y empezó aquel rumbo incierto
que me guiaba entre miles de papeles,
con un gemido y tu lamento.
Y empezó aquella senda sin destino
capaz de perderme en una lejanía
no indicada en los caminos.
Y empezó aquel secreto
perdido en una ciudad lejana
en un callejón frente al mar.
Nunca he sido un libro abierto,
ni un mapa con leyenda,
pero sé que a pesar de los vientos
sabes llegar a este lugar.
Nunca he sido un diccionario
pues no tengo más de mil palabras
que pueda decirte hoy
antes de enmudecer de nuevo.
Y quedan sombras chinas
donde antes había cartulinas
con mil y una frases absurdas
repletas de significados olvidados.
Y quedan garabatos en el muro
de ese callejón oscuro
en el que el mar tuvo por testigo
un camino perdido...
¿O es que no ves sin esa luz?
Con fragmentos de una canción...
que me guiaba entre miles de papeles,
con un gemido y tu lamento.
Y empezó aquella senda sin destino
capaz de perderme en una lejanía
no indicada en los caminos.
Y empezó aquel secreto
perdido en una ciudad lejana
en un callejón frente al mar.
Nunca he sido un libro abierto,
ni un mapa con leyenda,
pero sé que a pesar de los vientos
sabes llegar a este lugar.
Nunca he sido un diccionario
pues no tengo más de mil palabras
que pueda decirte hoy
antes de enmudecer de nuevo.
Y quedan sombras chinas
donde antes había cartulinas
con mil y una frases absurdas
repletas de significados olvidados.
Y quedan garabatos en el muro
de ese callejón oscuro
en el que el mar tuvo por testigo
un camino perdido...
¿O es que no ves sin esa luz?
Con fragmentos de una canción...
10 de junio de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)