21 de marzo de 2013
Corrido del día de la poesía
Es curioso que haya un día
dedicado a la poesía...
O no tanto,
pues le da a la vaguería
de mil poetas cansados
fácil rima
para un simple pareado,
o unos versos más torcidos
que un estante de casquería.
No logra impregnar mi vida,
ni alcanza a modificar su senda,
no me aporta mayor alegría
que hoy sea ese curioso día
que han prescrito a la poesía...
Pues la poesía es un juguete
que para niños se leía,
y que para adultos enriquece
si saben leer entre líneas
y buscar en las rupturas
de palabras malheridas
un sentido sinsentido:
lo que el poeta decía...
(O querer decía...)
Que al final la prosa
para decir poca cosa
se queda fría
ante la veleidosa poesía.
Que al final los ensayos
se sienten desmayados
por la gran alegría
de la veleidosa poesía.
Que al final las bromas
decentes o indecorosas
son más sentidas
usando poesía.
Que al final la palabra
descalabra...
Y es que hoy día
hasta yo soy poeta,
hasta mis rimas poesía
dedicado a la poesía...
O no tanto,
pues le da a la vaguería
de mil poetas cansados
fácil rima
para un simple pareado,
o unos versos más torcidos
que un estante de casquería.
No logra impregnar mi vida,
ni alcanza a modificar su senda,
no me aporta mayor alegría
que hoy sea ese curioso día
que han prescrito a la poesía...
Pues la poesía es un juguete
que para niños se leía,
y que para adultos enriquece
si saben leer entre líneas
y buscar en las rupturas
de palabras malheridas
un sentido sinsentido:
lo que el poeta decía...
(O querer decía...)
Que al final la prosa
para decir poca cosa
se queda fría
ante la veleidosa poesía.
Que al final los ensayos
se sienten desmayados
por la gran alegría
de la veleidosa poesía.
Que al final las bromas
decentes o indecorosas
son más sentidas
usando poesía.
Que al final la palabra
descalabra...
Y es que hoy día
hasta yo soy poeta,
hasta mis rimas poesía
20 de marzo de 2013
Le llaman...
Le llaman el bandido,
por su corazón, forajido
de una oscura prisión,
donde perdió el sentido,
y quizá la razón.
Le llaman salteador
de todos los caminos,
ladrón de sentimientos
usurero de cariño,
homicida sin intención.
Le llaman el tahúr,
abogado del diablo,
el que se come la dama
usando solo un peón,
y se ríe de sus gracias.
Le llaman el certero,
pues nunca falló aún,
ni perdió el sombrero
al abrir los mil candados,
considerándose salvador.
Le llaman malhechor
por justicia divina,
por pasar toda su vida
caído en mil agujeros
que él mismo cavó.
Le llaman por su nombre
y se gira, impresionado
de saberse aún hombre,
a pesar de los mil motes
que él mismo se ha dado.
Y le llaman el viento,
pues allí dónde sopla,
solo con su aliento,
las tierras alborota,
contento y descontento.
Así se llama.
por su corazón, forajido
de una oscura prisión,
donde perdió el sentido,
y quizá la razón.
Le llaman salteador
de todos los caminos,
ladrón de sentimientos
usurero de cariño,
homicida sin intención.
Le llaman el tahúr,
abogado del diablo,
el que se come la dama
usando solo un peón,
y se ríe de sus gracias.
Le llaman el certero,
pues nunca falló aún,
ni perdió el sombrero
al abrir los mil candados,
considerándose salvador.
Le llaman malhechor
por justicia divina,
por pasar toda su vida
caído en mil agujeros
que él mismo cavó.
Le llaman por su nombre
y se gira, impresionado
de saberse aún hombre,
a pesar de los mil motes
que él mismo se ha dado.
Y le llaman el viento,
pues allí dónde sopla,
solo con su aliento,
las tierras alborota,
contento y descontento.
Así se llama.
6 de marzo de 2013
13 de febrero de 2013
- Uno... Dos... Uno, dos tres... Uno... Dos...
- ¡Eh! ¿Qué haces? ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!
- Uno... Dos...
- ¡No, no, no! ¡Es...!
- ¡Esto no es una marcha, coñe!
Cada uno tiene su ritmo. Parecido, igual o radicalmente opuesto al de al lado. ¿Acaso importa eso? Para nada... Es fácil seguir un ritmo si se tiene sentido musical. Es igualmente fácil adaptar tu ritmo al de la persona que tienes al lado si posees la empatía suficiente...
Pero claro, si tu bailas a tu ritmo, y el otro al suyo... Si compartís pista, lo más seguro es que choquéis. ¿De verdad le vas a echar la culpa al otro por no ir en tus zapatos?
- ¡Eh! ¿Qué haces? ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!
- Uno... Dos...
- ¡No, no, no! ¡Es...!
- ¡Esto no es una marcha, coñe!
Cada uno tiene su ritmo. Parecido, igual o radicalmente opuesto al de al lado. ¿Acaso importa eso? Para nada... Es fácil seguir un ritmo si se tiene sentido musical. Es igualmente fácil adaptar tu ritmo al de la persona que tienes al lado si posees la empatía suficiente...
Pero claro, si tu bailas a tu ritmo, y el otro al suyo... Si compartís pista, lo más seguro es que choquéis. ¿De verdad le vas a echar la culpa al otro por no ir en tus zapatos?
Somos como la superficie del agua...
Somos como la superficie del agua, pues los cambios nos perturban. Formamos ondas circulas alrededor de las piedras que nos tiran, maximizando su impacto. En un abrir y cerrar de ojos, cuando un elemento externo nos toca, puede alborotar toda la superficie...
Muchas piedras...
Muchas piedras han tocado mi alma. Pequeñas, insignificantes. Pero soy líquido... La calma rectitud de mi superficie se ha roto en mil y una pequeñas olas. Caos, confusión... Aparentemente, una vez más, David venció a Goliat...
Y de repente...
Y de repente vuelvo a ser yo mismo. Porque la superficie del agua acaba encontrando el equilibrio... Aunque a veces parezca imposible. Siempre vuelve a su punto de partida...
¿A dónde voy?
¿Quién soy?
¿De dónde soy?
¿Sabes? No es hora ni día para planteármelo... Lo jodido de los problemas es que no existan y, por buscarlos, los encuentres.
Somos como la superficie del agua, pues los cambios nos perturban. Formamos ondas circulas alrededor de las piedras que nos tiran, maximizando su impacto. En un abrir y cerrar de ojos, cuando un elemento externo nos toca, puede alborotar toda la superficie...
Muchas piedras...
Muchas piedras han tocado mi alma. Pequeñas, insignificantes. Pero soy líquido... La calma rectitud de mi superficie se ha roto en mil y una pequeñas olas. Caos, confusión... Aparentemente, una vez más, David venció a Goliat...
Y de repente...
Y de repente vuelvo a ser yo mismo. Porque la superficie del agua acaba encontrando el equilibrio... Aunque a veces parezca imposible. Siempre vuelve a su punto de partida...
¿A dónde voy?
¿Quién soy?
¿De dónde soy?
¿Sabes? No es hora ni día para planteármelo... Lo jodido de los problemas es que no existan y, por buscarlos, los encuentres.
22 de enero de 2013
31 de diciembre de 2012
2012
¿Menuda sequía navideña, eh? Ni mi cumpleaños, ni el de mi hermana, ni Nochebuena, ni Navidad, ni Santos Inocentes... He estado algo vago, he de reconocerlo, pero también espero un poco de comprensión: estudiar y descansar, compromisos familiares y con los amigos, cosillas pendientes... Además, ¡poquísima gente lee esto!
En fin, de todos modos no podía dejar acabar el año sin pararme a pensar, al menos un poco, en como ha sido. Como he vivido mis dieciocho...
Como muchos anteriores, ha sido un año de claroscuros. Aunque así es la vida en si,oscuro claro...
(Pausa para asesinato por ese chiste)
En fin, centrémonos. Este año ha sido un año de tierra frágil, de roca duradera y de afianzar posiciones. Ha ido y venido gente, palabras de bienvenida, de amor y de trágica despedida (lo se, soy muy teatrero). Desafíos superados y nuevos retos. Bastantes éxitos, y algún fracaso. Cosas recuperadas y perdidas.
Para que negarlo, a pesar de todos los oscuros, un año claro. Un buen año. Quizá con algún saldo pendiente para el nuevo ejercicio, pero... ¡tengo todo un año por delante para saldar mis deudas!
Y para contraer nuevas...
Al final, este año, mi año, ha sido tan bueno gracias, en especial, a mi gente (y gracias a ti, claro... ¡No pienses que me olvido de que estás ahí, leyéndome!). Quizá algo caótico, como estas líneas, pero... ¡nunca dije que fuera a ponerme las cosas fáciles!
Adiós, 2012. Te llevo en mi memoria...
En fin, de todos modos no podía dejar acabar el año sin pararme a pensar, al menos un poco, en como ha sido. Como he vivido mis dieciocho...
Como muchos anteriores, ha sido un año de claroscuros. Aunque así es la vida en si,
(Pausa para asesinato por ese chiste)
En fin, centrémonos. Este año ha sido un año de tierra frágil, de roca duradera y de afianzar posiciones. Ha ido y venido gente, palabras de bienvenida, de amor y de trágica despedida (lo se, soy muy teatrero). Desafíos superados y nuevos retos. Bastantes éxitos, y algún fracaso. Cosas recuperadas y perdidas.
Para que negarlo, a pesar de todos los oscuros, un año claro. Un buen año. Quizá con algún saldo pendiente para el nuevo ejercicio, pero... ¡tengo todo un año por delante para saldar mis deudas!
Y para contraer nuevas...
Al final, este año, mi año, ha sido tan bueno gracias, en especial, a mi gente (y gracias a ti, claro... ¡No pienses que me olvido de que estás ahí, leyéndome!). Quizá algo caótico, como estas líneas, pero... ¡nunca dije que fuera a ponerme las cosas fáciles!
Adiós, 2012. Te llevo en mi memoria...
19 de diciembre de 2012
Carta a quien ya no camina conmigo
Ha pasado un tiempo...
Oh, perdona la intromisión. Supongo que es algo un poco anacrónico, ¿no? Que aparezca ahora, digo. Así como quien no quiere la cosa. Un "¡hola! ¿Qué tal nos hemos levantado?", dicho después de días, semanas, o meses sin vernos...
Te voy a ser sincero: a veces te echo de menos. Más de lo que te imaginas. Porque mi vida ha seguido, claro. Sigo avanzando, como siempre te he dicho que hago. La vida no espera por aquellos que deciden no vivirla un tiempo, ¿sabes? Por eso camino. Aunque hay veces que echo la vista atrás, y.. bueno, y ahí estás.
Sois muchos los que habéis pasado por mi vida. Eso es bueno, significa que no lo estoy haciendo del todo mal... Todos jugamos con nuestros hándicaps y nuestros comodines, así que usar etiquetas para señalar avances es algo peliagudo, pero hay cosas que son invariables. Porque que haya gente que, como tú, habéis tocado mi corazón, eso no puede ser mala señal... A pesar de las tempestades, a pesar de los vientos...
Hoy me he acordado de ti, y no es la primera vez. Te he visto en la calle, han dicho tu nombre (no referido a ti, seguramente... ¡o sí!). Alguien que nos conoció juntos me preguntó que cómo te iba. O simplemente has venido de forma tan repentina como yo aparezco ahora. En mis recuerdos. En mis pensamientos. En estas líneas.
¿Sabes? Han pasado muchas cosas, estoy seguro. Pero... quien fuiste, esa persona para mi sigue viva. Siempre lo seguirá. Y te puedo asegurar que ese alguien sigue viviendo en mi. Soy quien soy por ti, por vosotros... No puedo olvidar tan pronto, ni siquiera tan tarde. No quiero hacerlo... aunque sea por el puro egoísmo de no perderme. De no perder aquellas palabras que, un día, me hicieron temblar.
Supongo que es hora de marchar... es lo bueno de los anacronismos, que son (somos) como un soplo de viento: en el momento en el que más parece que te revuelven los cabellos, es cuando desaparecen... Y bueno, tú sabes que yo siempre he sido algo viento...
Solo quería decirte, por última vez, lo mucho que te aprecio. Que te quiero, y que espero que, en el curso de tu vida, un día te vuelvas tú atemporal por un momento, y me des una sorpresa parecida. Porque me gusta hacer que la gente se sienta especial, pero no me importa que me hagas, que me hagáis sentir especial a mi también. Ya lo hacéis, de hecho...
Ya lo haces.
Sinceramente tuyo,
Filosente.
P.D: todas las felicitaciones, sonrisas y lágrimas que te debía
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